Hace un tiempo nos propusimos hablar/contactar con mujeres que nos incitaran a avanzar, que nos empujaran, e incluso retaran, a ser cada vez mejores. Todo partía de una premisa: si nosotras lográbamos saber qué era lo que encontrábamos único en ellas, quizás también conseguiríamos descifrar (al menos lo intentaríamos) ese secreto que tanto nos obsesiona llamado creación artísitca. Y por eso decidimos escribir a Paula Chacartegui (Mallorca, 1997).

 

De ella nos inspiraban sus continuas referencias a la tierra, al mar, a los paisajes de la Tramuntana; pero también que había conseguido plasmar su identidad, su mirada, en todos sus objetos diseñados. Creaciones que contenían agua, perlas esféricas, vidrio o, incluso, la silueta de la piedra de Santa Lucía -nuestra concha favorita- pero que no solo eran únicamente objetos, sino una extensión de lo que percibíamos de ella en sus fotografías, en sus redes sociales, en su portfolio.

 

Decidimos enviarle algunas preguntas, conocer su formación, descubrir de dónde venía esa manera de mirar al mundo.  No sabemos si lo hemos conseguido, pero desde luego nos ha inspirado y nos ha hecho admirarla todavía más.

 

¿Desde cuando fuiste consciente de tu parte artística?

Desde muy pequeñita, me fascinaba la artesanía, hacía joyas y salía a la calle a venderlas. Montaba cabañas y me encantaba dibujar. Mi familia de por sí es muy creativa y artística, por lo que recuerdo haber tenido una gran influencia de ellos.

 

¿Te sientes más diseñadora o más artista y cómo están relacionadas para ti estas dos cuestiones? ¿Cómo definirías tus creaciones?

Por ahora no me cierro a nada. Me he formado como diseñadora y como artista, tanto en mi carrera como en mi máster, me han dejado explorar la fina línea entre el diseño y el arte. Ahora mismo tengo en marcha proyectos tanto de diseño como de arte. Quizás el tiempo me colocará o quizás siga en ambos lados. La verdad es que tener la libertad de poder ser conceptual y otras veces más práctica es una combinación que me sienta muy bien.

 

En el vídeo de portfolio de tu web los paisajes de Mallorca tienen bastante relevancia ¿Cómo crees que haber nacido en la isla de Mallorca te ha formado como artista?

Siento una conexión muy profunda con la isla en la que nací. El mar, las montañas y la cultura me han influenciado mucho. En mi trabajo, y sobretodo en mis últimos proyectos, he querido inspirarme en la isla, en su tradiciones y artesanías, para crear objetos que cuenten nuestra historia y den valor a lo que tenemos.

 

Según hemos leído en tu web, te has formado tanto en Barcelona como en Suiza ¿Cómo ha sido éstas experiencia a nivel artístico e inspiracional? ¿Crees que en España valoramos a los artistas locales?

En el IED de Barcelona me han dado la libertad de poder ser tan creativa como he querido, y eso lo agradezco mucho. Porque que no se puede decir lo mismo de muchas otras universidades de España.

En Suiza, me han enseñado a tratar con clientes reales y presentar proyectos válidos, de altísima calidad y en plazos realistas.

Creo que en España sí se valora a los artistas locales, pero no existen suficientes plataformas/cursos/escuelas artísticas para desarrollar el potencial creativo de las personas. En mi opinión todos somos creativos, y la creatividad es algo que se ha ligado estrictamente al arte y separado de lo que nos une a todos. Creo que la creatividad debería de ser un aspecto esencial en el desarrollo personal de las personas y por eso siento que sería de gran ayuda tener este tipo de infraestructuras/espacios para poder desarrollarla.

 

Hiciste tus pinitos en el mundo de la joyería con tu colección Kama, una colección de joyas que potencian el sexo como ejercicio físico y vital para mejorar la salud y el bienestar de las personas ¿Cómo surgió esta idea? ¿Podemos encontrar tus joyas actualmente o trabajas por encargo? ¿Cómo es para ti una joya perfecta?

La idea surgió a partir de una necesidad por parte del Ayuntamiento de Barcelona, que nos pidió que hiciéramos un diseño de un objeto que motivara a la sociedad a tener buena salud física.

Pensé que la actividad sexual aportaba beneficios no sólo físicos sino también psíquicos, y que a través de la joyería, podría desarrollar una serie de objetos que fueran tanto arte como producto. Que se pudieran llevar como joya y utilizar en un contexto más íntimo también. Así, se podría hablar más sobre la educación sexual y abrir temas que por desgracia, siguen siendo demasiado tabú en nuestra sociedad.

Actualmente, la empresa Alessi ha interesado en ellas y estoy desarrollando en concreto 3 de las 5 joyas más en profundidad para valorar si encajarían o no en el mercado el día de mañana, por lo que por ahora, no están disponibles sino más bien en fase de desarrollo…

Para mí una joya perfecta es aquella que se ha hecho artesanalmente, que dura toda una vida o más, que pasa de generación a generación, que simboliza algo especial para la persona que la lleva y que está hecha en pequeña producción, como una edición limitada. Desde mi punto de vista, la exclusividad, calidad e historia personal que le pone cada uno, hacen de una joya, la joya perfecta.

 

Serving Siesta by Paula Chacartegui

Ojo de Santa Lucía, by Paula Chacartegui

Ojo de Santa Lucía, by Paula Chacartegui

Ojo de Santa Lucía, by Paula Chacartegui

Ojo de Santa Lucía, by Paula Chacartegui