Sorry, this entry is only available in European Spanish. For the sake of viewer convenience, the content is shown below in the alternative language. You may click the link to switch the active language.

Ordenar es, en sí mismo, un pequeño arte cotidiano. Una especie de ritual en el que cada objeto cuenta con sus propias reglas y cada lugar en el que va, una especie de código oculto. Y es que guardar fácil, encontrar pronto, saber exactamente qué tenemos y dónde, organizar en función de usos y utilidades y, por supuesto, evitar que todo se amontone de manera desmedida en cualquier rincón de nuestro hogar no es tarea sencilla, por mucho documental de Marie Kondo que veamos en Netflix.

Así que par aclararnos nosotras las ideas, primero como marca dedicada a la joyería y segundo como equipo de mujeres completamente despreocupadas por el orden, hemos decidido recopilar 3 sencillos trucos y consejos. El objetivo es bien simple: evitarnos quebraderos de cabeza a la hora de encontrar esos pendientes preciosos que compramos hace ocho meses.

 

1- Deshazte de aquello que no uses. Ya lo vimos hace mucho en el citado documental y aunque, suene evidente, entre menos cosas tengamos más fácil será ordenar. Por ello, deshazte de todo aquello que hace mucho que no usas y tampoco tiene valor sentimental alguno.

Pero si aún así dudamos de si debemos quedárnoslo o no, hay una serie de preguntas que nos enseñó la gran gurú japonesa del orden. Son las siguientes

  • ¿Este color me favorece?
  • ¿La forma de esta joya resalta mis facciones más bonitas?
  • ¿Refleja mi estilo?
  • ¿Se ajusta a mi estilo de vida?
  • ¿Me siento atractiva llevándolo?
  • Nuestra favorita: ¿Si lo viera hoy en una tienda lo volvería a comprar?

2- Encontrar un lugar para cada cosa. Ya sea dentro de cajas o a la vista como parte de la decoración del hogar, encontrar el hueco perfecto para nuestras joyas nos evitará volver a dejarlas en cualquier parte.

3- Y por último, pero no menos importante, disfrutar de lo que Marie Kondo llama Kōfuku, o lo que es lo mismo, disfrutar de la felicidad y la emoción que nos causa tener todo en su lugar.

 

En el siguiente vídeo, la vídeoblogger Elena Herráiz nos lo explica.